¿Y si Suiza volviera a abrazar el átomo? Un rayo de esperanza energética


Imagina un país que lleva décadas con la espada de Damocles energética sobre su cabeza. Cuatro reactores nucleares, los pulmones eléctricos de Suiza, se apagarán uno tras otro en la década de 2030. Como un corazón que late cada vez más débil. Y al mismo tiempo, su sed de electricidad no deja de crecer: ¡un 33% más para 2050!

Pero, ¿y si existiera una carta bajo la manga? Un informe recién salido del horno, firmado por el instituto BAK Economics, dice que construir una nueva central nuclear no solo es viable, es una oportunidad de oro. Y no me refiero a cualquier central: hablamos de un reactor EPR moderno, con la potencia de 1,63 GW, capaz de alumbrar 12,1 teravatios-hora al año. ¿La mejor parte? 6,7 TWh llegarían en invierno, justo cuando más lo necesitamos, cubriendo el 15% del consumo en los meses más crudos.

Ahora, cierra los ojos y piensa en esto: 1.200 millones de francos suizos en valor añadido cada año. 3.000 empleos sostenidos durante 60 años. 95 millones en impuestos anuales. Por cada franco que el Estado ponga, la economía devuelve 1,50 francos en PIB y 0,15 en impuestos. Y si sumamos el beneficio climático, infraestructural y medioambiental, la cifra se dispara a 5,20 francos por cada franco invertido. ¡Es como plantar un árbol que da frutos de oro durante seis décadas!

Sé que muchos temblaron con Fukushima. Yo también. Pero la física no tiene miedo: tiene datos. Y los datos dicen que los nuevos reactores son más seguros, más eficientes y pueden ser el puente hacia un futuro sin combustibles fósiles. Suiza ya está debatiendo levantar la prohibición de nuevas nucleares. El Consejo Federal ha puesto el tema sobre la mesa.

¿Y si en lugar de mirar atrás con miedo, miramos adelante con curiosidad? La energía nuclear no es el monstruo de las películas; es la fuerza que mantiene encendidas las estrellas. Y nosotros, aquí abajo, podemos aprender a domarla para que nuestros hijos nunca se queden a oscuras.

El Átomo nos llama. ¿Vamos a leerlo? (páginas 28 a la 30)